sábado, 27 de junio de 2009

Saya


El ritmo exquisito de la SAYA identifica plenamente a Los Yungas. La Saya era interpretada en todos los acontecimientos de la comunidad expresando a través de sentidas coplas todos sus sentimientos, tanto alegría como tristeza, tanto pedidos como quejas al patrón.
El canto de la Saya fue pues el eterno compañero de los morenos y que por espacio de unos 40 años dejó de escucharse, siendo el 20 de octubre de 1990 en la fiesta patronal de COROICO, en que de nuevo empezamos a deleitarnos con sus sones gracias a un grupo de jóvenes morenos que tuvieron la visión de reeditar la Saya ancestral, el grupo AFRO BOLIVIANO consiguió cobrar su propio espacio dentro de la cultura folklórica. El conocimiento exacto de la Saya y sus derivaciones nos muestran la riqueza de la danza y el canto. Las diferentes expresiones son muy bellas y por lo tanto debemos saber diferenciar y darle a cada una el lugar que le corresponde.

Las características de la SAYA son bien definidas. Los hombres entonan, con sus potentes voces, coplas que las mujeres repiten con bellos matices de sus voces de sopranos.
Los movimientos del baile son muy cadenciosos y sensuales. Las mujeres con el porte muy erguido llevan el compás con las caderas avanzando la coreografía con pasos cortos que marcan el compás del ritmo de los bombos y regue-regues que los hombres ejecutan contorsionándose con mucha plasticidad.

El caricaturista Bonil


Bonil dio sus primeros pasos en caricatura, a los 17 años, gracias a su hermano que le consiguió trabajo en la Revista Cambio para que dibuje caricatura política; pero empezó formalmente a los 21 años en Diario Hoy, cuando le publicaron la primera caricatura en prensa escrita llamada “La Bisagra”, parodia gráfica que apareció en la sección “Cajón de Sastre” de Juan Cueva, y que para Bonilla se convierte en la más representativa de su vida profesional, por ser “ella” la “primogénita”.

Según Xavier Bonilla, la primera vez que ha caricaturizado, con sátira y con líneas exageradas fue gracias a su modelo… si al que murió en el intento… al vestidito de militar, al que dice que otra vez voten por la tres, a Lucio Gutiérrez, personaje al que Bonil siempre le puso rasgos físicos cacareados, picosos y que fueron observados como simbología, y que gracias a ello Bonil se convirtió en uno más de los Forajidos y con lápiz y cacerola en mano.

Consejo mal tomado





Esta historia trata de la decepción de una joven hacia la música ya que por un mal consejo, llegó hasta el suicidio.

La Basílica



Esta construcción es la obra más importante de la arquitectura neogótica nacional y la más grande se su tipo en el continente. Lo que llama la atención a quienes la visitan son su adornos: gárgolas inspiradas en la fauna del Ecuador tal como armadillos, iguanas y tortugas.
El templo se construyó para rememorar la consagración del Estado ecuatoriano al Sagrado Corazón de Jesús, celebrada durante la presidencia de Gabriel García Moreno en 1873.